Ya eres
Lo que suele faltar no es el ser, sino su reconocimiento.
Gran parte del sufrimiento humano nace de una ilusión: creer que falta algo, que aún no somos, que debemos llegar a convertirnos en aquello que un día habremos de alcanzar.
Pero lo esencial no está al final de un camino. No espera en un futuro. No depende de una versión superior de ti.
Ya eres.
Lo que suele faltar no es el ser, sino la disposición a reconocerlo, aceptarlo y dejar de posponerlo.