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Reflexión

Los Nuevos Valores Humanos

Una reflexión sobre los valores conceptuales y los valores reales, y sobre la vida como valor supremo e inamovible.

Sujñani Sokei 15 July 2023
Los Nuevos Valores Humanos

Se afirma que el ser humano está todavía muy lejos de practicar a plenitud el amor, la compasión, la paz, la verdad, la honestidad y todas aquellas cualidades que son nobles, justas y deseables.

Es necesario reaprender el amor al prójimo

En una época en la que parece que el amor al prójimo se ha cubierto de polvo y donde prevalecen el odio, la violencia y la fragmentación, vale la pena volver la mirada hacia los valores universales.

Los valores humanos pueden entenderse en dos dimensiones: los conceptuales y los reales. Los conceptuales incluyen amor, compasión, verdad, honestidad y honor, pero muchas veces quedan en desuso cuando exigen sacrificio, coherencia y entrega.

Los valores reales, en cambio, valen no por su apariencia o su formulación, sino por su naturaleza. Y entre ellos, la vida aparece como el valor supremo.

Las circunstancias

Muchas veces la vida sólo parece adquirir valor cuando se ve amenazada. Sin embargo, la vida no debería ser reconocida únicamente desde la pérdida o el miedo, sino desde la comprensión de que es la plataforma donde existen los deseos, los sueños, las ideas y todas las creaciones.

¿Qué es la vida?

La vida es aquello sobre lo que todo se sostiene. Si hay vida, hay posibilidad, sentido, experiencia y valor. Por eso el valor del ser no puede descansar solamente en la apariencia, en lo que se tiene o en lo que se sabe, pues todo eso cambia.

La juventud se va, las posesiones cambian, el conocimiento puede olvidarse. Pero la vida, mientras es reconocida, sigue siendo el regalo más grande que existe.

Tu valor infinito y milagroso es tu vida.

Cuando el ser humano descansa en ese valor inamovible, comienza a mirar de otra manera. Comprende que ninguna posesión, apariencia o acumulación puede superar lo que ya se le ha dado en el simple hecho de existir.

Desde esta visión, lo importante es educar una nueva manera de interpretar el mundo, reconocer que mucho de lo que hoy llamamos importante no nos ha dado verdadera paz y abrirse a una comprensión más amplia, más humilde y más viva de la existencia.